Aprogc - Asociación pro Guardia Civil
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Aprogc - Hablando claro
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01/09/2012
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UNA NECESIDAD MÁS QUE UN DESEO

UNA NECESIDAD MÁS QUE UN DESEO

En general no es preciso abundar en explicaciones para aclarar cuáles son los motivos que impulsan a un nutrido y significativo grupo de miembros del Cuerpo a organizarse para constituir una asociación profesional que ensalce las características de la Guardia Civil y luche por preservar su continuidad y su idiosincrasia. No resulta necesario porque entre muchos acreditados profesionales ya se venía comentando desde hace meses o quizá años que “habría que hacer algo”. Ni más ni menos, hemos venido asistiendo al lamentable espectáculo de la usurpación de la voz de la Guardia Civil por parte de unos cuantos que sin ningún pudor difunden comunicados y notas de prensa que sistemáticamente cuestionan su futuro al tiempo que menoscaban la imagen de la Institución, de los hombres y mujeres que la integran, de sus mandos y de su historia sin que nadie pueda responder. De hecho, es ya una constante que unos cuantos, afiliados o no a otras Asociaciones, se arroguen indebidamente la voz de la Guardia Civil; y lo peor es que incluso en la propia Administración se está tomando en serio lo que dicen esas voces con total desconocimiento de lo que la mayoría realmente pensamos y sentimos. Por eso, va siendo hora de que surja alguna voz alternativa, una voz que -ésta sí- responda verdaderamente al sentir común y generalizado entre los profesionales vocacionales de la Guardia Civil. Así aseguraremos que dentro y fuera de la Institución se la conozca, se la comprenda, se la respete y se la quiera; porque en los últimos tiempos lo único que se difunde es información negativa, despectiva y destructiva que presenta de un modo victimista a los guardias civiles, cosa que poco tiene que ver con el modo natural de ser y estar del guardia civil y con su real situación de satisfacción o no en el ejercicio de su profesión.

Una pregunta que no podemos obviar nos asalta en este momento: ¿está sucediendo algo nuevo que nos preocupe realmente? Tras una serena reflexión hemos de contestar que sí. Con total sinceridad nos preocupa que después de haber sufrido ataques rabiosos durante más de veinte años por parte de sindicatos ajenos al Cuerpo a los que hasta ahora habíamos permanecido inmunes, en este momento han tomado cuerpo dentro de la propia Guardia Civil organizaciones que abogan por la desnaturalización del Cuerpo con la finalidad de convertirlo en otra cosa que nunca fue, en un mero instrumento de la Administración sin señas de identidad propia, desprovisto de su estilo y menospreciando su historia. Y lo grave es que por primera vez están consiguiendo ser escuchados los argumentos de quienes pretenden la desaparición de la Guardia Civil y están siendo aplicadas algunas de sus recetas.

El porqué de dar vida a esta asociación en esta encrucijada de la historia del Cuerpo lo podría explicar fácilmente cualquiera de nuestros guardias civiles veteranos que se preguntan qué es eso de que “el Cuerpo” (pues siempre ha sido “EL CUERPO”) se encuentre aparentemente dividido entre cinco o seis escalas enfrentadas entre sí. ¿Cuándo se vio cosa parecida? ¿Desde cuándo la mejora de las condiciones de vida o de servicio de “unos” debería hacerse creando tensiones o reivindicaciones hacia “otros”? Sinceramente, en la Asociación Pro Guardia Civil no pensamos en términos de “escala” sino en términos de “Cuerpo”. Lo de las “escalas” se nos queda pequeño: nosotros queremos hacer cosas a lo grande, cosas para todos, cosas para quienes necesiten una mejor formación, una mejor proyección profesional, una mayor seguridad en el desempeño de sus funciones, un respaldo jurídico más eficiente, un asesoramiento profesional más cercano y menos dogmático, una mejora salarial justa y digna, con independencia de cuál sea su empleo, destino, función o situación. Nos importan TODOS LOS GUARDIAS CIVILES. Por ello esta asociación está abierta a todos los miembros del Cuerpo sin distinción de empleos o escalas, pues todos somos igualmente necesarios e importantes para que en conjunto esto ruede con suavidad.

Así, claro ha de quedar que la Asociación no nace en contra de nadie ni de nada. No nace a la contra sino a favor, en “pro”. Nace optimista, fresca y dinámica, con la ilusión de contribuir a crear un ambiente más transparente, libre y democrático en que se pueda hablar sin complejos de cómo somos y cómo nos gusta ser: GUARDIAS CIVILES, es decir, profesionales de la seguridad pública en todas sus facetas con naturaleza y estilo militar, porque funciona. Resulta tan eficaz este modelo que incluso los dirigentes políticos de los países más avanzados demandan por ello nuestros servicios. Y si algún día dejáramos de ser así de singulares nos diluiríamos con más pena que gloria, pues no tendría sentido mantener este Cuerpo una vez desnaturalizada su esencia: su carácter militar y la dispersión y amplitud de su despliegue. Nos preguntamos por qué lo militar causa tanta admiración “fuera” al ser reconocido como el marchamo que nos distingue y hace tan eficaces y fiables en tanto que “dentro” parece como si sintiéramos pudor o vergüenza para hablar de ello con naturalidad.

Nosotros tenemos claro que la marca “Guardia Civil” es una marca con prestigio, una marca de calidad, y no debe perderse ni mancillarse. Es una marca arraigada que todos los españoles conocen bien. Sin necesidad de remontarse a gestas y hechos que quedarán para siempre en los anales de la Historia y que conforman un bagaje que no puede presentar en su haber ningún otro cuerpo policial español, debemos resaltar que quienes vivimos y sentimos en términos de “Guardia Civil” hemos logrado en tiempos recientes erradicar el GRAPO, reducir en un 90% el flujo de inmigrantes ilegales que llegan a nuestras costas, mantener en pleno siglo XXI índices de delitos por cada mil habitantes en la mayor parte de nuestras demarcaciones que no tienen parangón prácticamente a nivel europeo, contribuir a la reducción de la siniestralidad en las carreteras que vigilamos de una forma contundente, poner a ETA al borde de su propio abismo tras ilegalizar a sus organizaciones satélites y desarticular reiteradamente sus cúpulas, colocarnos en cabeza en la lucha contra la droga al ser el cuerpo policial que más droga interviene en Europa, dotarnos de los medios de defensa NRBQ más modernos y completos de Europa, llevar a cabo las más importantes operaciones a nivel internacional contra la Mafia rusa, contar con sistemas de información y de gestión operativa como el SIGO que causan admiración a los colegas extranjeros que nos visitan y destacan nuestra modernidad, ser solicitados y deseados como integrantes fundamentales de los contingentes internacionales para garantizar la paz, la libertad y los valores democráticos en las misiones que organizan la ONU, la OTAN o la Unión Europea, ser el cuerpo policial que más efectivos aporta a la protección y seguridad del Jefe del Estado o al desarrollo de misiones de inteligencia encuadrados en el Centro Nacional de Inteligencia, ser el cuerpo policial que mayor utilidad práctica y rendimiento le saca a complejos medios de comunicaciones como los terminales de SIRDEE, con los que también cuentan otras policías que los infrautilizan y, finalmente, ser el cuerpo policial que más vidas salva en los mares, las montañas, las cuevas, los ríos, los lagos y las carreteras. Y si todo esto es y ha sido siempre así, por algo será.

En consecuencia, si a alguien no le gustase esta marca o no la amase lo suficiente deberíamos animarle con respeto a que abandone la Institución y busque acomodo en algún otro organismo público o privado que encaje mejor con su particular visión, pero no se debe seguir consintiendo que unos pocos quieran obligarnos a la mayoría a renegar de nuestras convicciones, de nuestros valores y de nuestra historia, comprometiendo así gravemente nuestro futuro. Nos merecemos un futuro mejor y debemos luchar por él desde dentro de la propia Institución y empleando los mismos instrumentos que la legislación vigente pone al alcance de otras asociaciones.
Hablamos de luchar y lo planteamos en un sentido constructivo. Es que la Asociación nace en positivo, con la pretensión de fomentar las virtudes de este Cuerpo ejemplar que siempre ha sido respetado por los españoles por su solemnidad y gravedad hasta el punto de constituir un auténtico referente del Estado en cualquier lugar del Territorio Nacional.

Nace con vocación de futuro y la vista puesta en el largo plazo puesto que aspira a intervenir con normalidad y desde la plena integración en el actual marco institucional, en el cual la ley contempla la participación de las asociaciones profesionales de la Guardia Civil como uno más de los “actores” partícipes en cierta medida en el estudio, análisis y elaboración de propuestas de mejora en relación con las condiciones personales y profesionales de los guardias civiles. Es una ocasión más para servir y para hacer el bien que debe ser aprovechada. Y esto tampoco precisa de grandes explicaciones, pues se echaba de menos que en el Consejo estuvieran representadas verdaderamente todas las “sensibilidades” existentes en la Guardia Civil y no únicamente las más representativas de entre las voces o sensibilidades minoritarias. Del mismo modo, se echaba de menos que el estilo de relación entre las asociaciones y “la Administración” sea normal y se base en la lealtad recíproca puesto que mejorar la Guardia Civil es y ha de ser un objetivo común de unos y de otros. Por ello, la Asociación Pro Guardia Civil se marca como uno de sus objetivos principales contribuir a la mejor consolidación de usos y modos de relación leales, serios, normales y eficientes entre quienes tienen la capacidad para recoger ciertas inquietudes y plantear propuestas (las asociaciones) y aquellos a quienes corresponde legítimamente decidir y resolver (la Administración generalmente y a veces los mandos).

En definitiva, la Asociación nace como consecuencia de la necesidad de crear un cauce serio, abierto, democrático, representativo, plural y leal para la participación de los guardias civiles que se sienten orgullosos de serlo en la gestión de algunos asuntos que les interesan o preocupan particularmente haciéndolo siempre desde el respeto exquisito de la legalidad y de las competencias de cada órgano, sin buscar atajos que a nada bueno conducen.

Ésta es nuestra propuesta, éste es nuestro proyecto, éste es el compromiso de futuro que queremos convertir en realidad cuanto antes gracias a la involucración y compromiso de cuantos deseamos seguir percibiendo el cariño y respeto de los ciudadanos por su Benemérita, de cuantos necesitamos seguir siendo acreedores de la confianza que las Autoridades tienen en esta institución leal y fiable, de cuantos sentimos algo especial en el pecho al escuchar a nuestros padres, hermanos, hijos o nietos decir con orgullo que son “hijos del Cuerpo” o padres, hermanos o nietos de guardias civiles, unos señores con un estilo, una tradición y unas señas de identidad muy definidas que sin perder ningún derecho saben hacer las cosas de una manera propia, una manera que engancha y que constituye por sí misma todo un modo de vida. Éste es el proyecto en el que hay cabida para TODOS LOS GUARDIAS CIVILES que amen su profesión.