MENOS DENUNCIAS Y MÁS SENTIDO COMÚN

28 de abril de 2015

Un reciente auto judicial de la Audiencia Provincial de Málaga en Melilla ordena el sobreseimiento de la causa iniciada contra el Coronel Jefe de la Guardia Civil de Melilla; es inocente igual que todos los guardias civiles de Melilla y Ceuta que se limitan a cumplir con sus obligaciones: custodiar las fronteras de España. Celebramos y nos felicitamos ya que siempre hemos considerado que era injusto que ningún guardia civil estuviese imputado por cumplir con su deber. Asimismo, confiamos en que en un futuro muy próximo las causas seguidas contra el resto de guardias civiles de Ceuta y de Melilla que actúan en la valla corran la misma suerte.
Este auto reciente, así como otro igualmente exculpatorio por supuestas irregularidades en el tratamiento a unos extranjeros que entraron en vehículos kamikazes, van poniendo las cosas en su sitio. Los guardias civiles cumplen las leyes, y lo hacen además de una manera muy lógica. Existe una valla para impedir entradas salvajes e ilegales en España, y es lo que hacen los guardias civiles; los extranjeros que quieran entrar en España de manera legal tienen puntos habilitados para ello, también en Ceuta y Melilla. Los inmigrantes que quieran instalarse en España, o acogerse a figuras como el asilo pueden hacerlo, no tienen que saltar una valla agrediendo a las fuerzas de orden público. Hacerlo a través de una valla (que por pura esencia se instala para impedir el paso) no es legal, y la Guardia Civil lo tiene que impedir. O se quita la valla.

Según el auto judicial, y como siempre ha defendido APROGC, las órdenes dictadas por el Coronel nacen de la aplicación del concepto operativo de frontera definido por el Gobierno haciendo uso de su facultad soberana. Por otra parte, queda de manifiesto que el problema concreto de los saltos de la valla no está recogido en ninguna legislación, nacional o internacional. Por todo ello el auto considera que no hubo prevaricación. La Justicia nos da la razón otra vez. APROGC ha vuelto a acertar.

Sin embargo, creemos que el auto judicial también supone un serio toque de atención al Gobierno, y mucho nos tememos que la aplicación del “Rechazo en Frontera” no eliminará todas las dudas que se ciernen sobre las actuaciones de los guardias civiles en las vallas, y la polémica de los últimos tiempos puede continuar. Desde APROGC aplaudimos la incorporación del rechazo en frontera a nuestro ordenamiento jurídico por considerar que después de 23 años, por fin, se había vuelto a legislar específicamente para tratar de solucionar el problema en Ceuta y Melilla. Desde APROGC, queremos incidir nuevamente en la necesidad de que el Ministro de Interior español se reúna cuanto antes con su homólogo marroquí en virtud del Comité Mixto Hispano-Marroquí articulado en el Acuerdo de Readmisión que ambos países firmaron en 1992. Estamos convencidos de que la inclusión en dicho acuerdo de un “procedimiento acelerado de readmisión” contribuiría a eliminar las dudas, disminuyendo sustancialmente el efecto llamada y como argumento más eficaz para luchar contra la inmigración ilegal en Ceuta y Melilla. Dicho procedimiento acelerado de readmisión fue recomendado por el consejo de Europa en 1995 y al tratarse de un acuerdo internacional sería de obligado cumplimiento para Marruecos, estando basado en las siguientes premisas:

1) Solicitud de readmisión y respuesta en un plazo muy breve.

2) Simplificación de los trámites de puesta en frontera:

A. Notificación de puesta en frontera sin formalidades especiales (Teléfono, Fax,Telex o notificación verbal)

B. Puesta en frontera ejecutada directamente por los agentes fronterizos (Guardias Civiles).

C. En caso necesario podrá levantarse un acta.
APROGC, Asociación Pro Guardia Civil, la única asociación profesional que representa a dos escalas distintas de la Guardia Civil tenía razón y muchos se equivocaron. Tenemos en nuestras filas a los mejores profesionales en materia de custodia de fronteras y lucha contra la inmigración ilegal. Nos prestamos a asesorar a todos aquellos que lo necesiten, en particular a aquellos que muestran su desconocimiento en esta materia con equivocaciones algunas graves.

Se equivocan las ONGs y plataformas que se suben periódicamente al carro de la tragedia de la inmigración denunciando penalmente a diestro y siniestro sin ninguna prueba objetiva, manipulando la opinión pública con imágenes impactantes y vídeos editados con el principal objetivo de seguir en el mercado mediático para poder seguir justificando las subvenciones que reciben. Harían mucho más beneficio a esos inmigrantes si no alentaran la inmigración ilegal alimentando a las mafias que viven de ello. Entonces si se ganarían la subvención y no denunciando a los guardias civiles, a los que por cierto aún no han pedido perdón.

Se equivocaron los super juristas que vinieron a Melilla a tratar de amedrentar a los guardias civiles acusándonos de cometer numerosos delitos, porque los jueces no les están dado la razón. El dinero que emplean en ello estaría mejor destinado en ayudar directamente a otros inmigrantes.
Se equivocaron aquellos medios de comunicación que hicieron caso de los cantos de sirena de quienes de manera interesada les colaron informaciones erróneas, a modo de grandes exclusivas y se equivocan aquellos medios que nos descalifican sistemáticamente sólo por el hecho de pensar de manera distinta a su editor; unos deberían contrastar sus informaciones y otros deberían respetar la libertad de pensamiento y expresión. Tampoco han pedido perdón a los guardias civiles.

Y por supuesto, se equivoca la desleal AUGC que pasó de hacer la pelota al jefe de la comandancia de Melilla a exigirle un protocolo de actuación, a pedir su dimisión, a querellarse contra el jefe de la Compañía de Seguridad Ciudadana, y a contar no se sabe qué historias a PSOE, IU, CPM y ONGs, criticar las actuaciones de sus propios compañeros en la valla de Melilla llegando a pedir la intervención del Fiscal General del Estado.

APROGC tenía razón porque hacemos lo que se espera de una asociación de guardias civiles: defender a sus guardias civiles, le pese a quien le pese, caiga quien caiga, contra viento y marea, aunque se nos insulte continuamente desde dentro vía wasap, y desde fuera a través de los medios de comunicación… Y reconoceremos que estábamos equivocados cuando las sentencias judiciales nos quiten la razón, porque de momento todos los autos judiciales nos la están dando. Hasta entonces realizamos un llamamiento a todos aquellos guardias civiles que continúan observando impasibles cómo AUGC, arrogándose la representación de todos para comprender a quien nos llama asesinos, no nos deja trabajar en nuestro oficio, se afana por hacer desaparecer no sólo nuestra institución sino nuestra forma de vida, nuestra idiosincrasia, nuestros valores y tradiciones y la libertad de expresarnos como nos parezca. Les pedimos que pierdan el miedo a llamar a las cosas por su nombre y se enfrenten a los que con sus actos, día a día, se esmeran por desprestigiarnos a todos.

28 de abril de 2015