En el marco de las medidas excepcionales que en APROGC consideramos que se podrían adoptar para minimizar las consecuencias para los guardias civiles del COVID-19, se sugieren las siguientes. Reconocemos que estas u otras similares puedan estar aplicándose y desconocemos si alguna puede ser de imposible implantación en atención al potencial personal disponible y las necesidades organizativas en esta situación inimaginable:

–           Reiteramos el reconocimiento de los fallecimientos y secuelas producidas como consecuencia de infección por COVID-19, producidas en ACTO DE SERVICIO a los efectos de ayudas, indemnizaciones o pensiones que pudieran derivarse-

–           Declara a los miembros de la guardia civil como personal de riesgo, que permitiría:

*          Preferencia en las pruebas de detección del virus. Permitiría detectar personal asintomático que pudiera estar contagiado y descartar otro que no lo sea.

Para el personal que se encuentra en cuarentena para saber si debe seguir o puede volver al servicio, aumentando así el potencial y evitando decretar la cuarentena a aquellos que no estuvieran contagiados.

*          Distribución preferente, reconociendo las necesidades prioritarias de otros colectivos, de medios de protección individual, evitando la escasez actual.

–           Los teléfonos de info-covid de las Comunidades Autónomas están saturados, por lo que es inviable realizar consultas precisamente para los guardias civiles que son personal que se somete a mayor riesgo que la población en general. Debería establecerse un teléfono a nivel centralizado por el Servicio de Sanidad de la Guardia Civil que atienda las consultas y resolver las dudas específicas y concretas de los guardias civiles.

–           Flexibilización de las normas de descanso, cumplimiento de horas de servicio, y otras decisiones relativas a la prestación de los servicios, descansos, etc., de manera que sean los mandos directos los que tomen decisiones en este sentido a fin de optimizar el potencial de servicio.

–           Posibilidad de instaurar binomios o grupos de servicio estables, preferentemente de la misma Unidad, mientras dure la situación de pandemia, para evitar contacto con diferentes personas que aumentan las posibilidades de contagio.

–           Establecer puntos de verificación únicamente para el control de las medidas establecidas en el RD por el que se establece el estado de alarma.

–           Disminución de la labor burocrática, que distraen del objetivo primordial y que consideramos que existen medios adecuados para la extracción y explotación de datos estadísticos.

En todos aquellos servicios/unidades que actualmente no estén prestando servicio directamente relacionado con el estado de alarma y la incidencia del COVID19, se debe limitar la presencia de personal en las dependencias. Se propone que exista la mínima permanencia indispensable y el resto de personal realice labores desde su domicilio mediante teletrabajo u otras posibilidades. Si bien es cierto que se han dado instrucciones para fomentar el teletrabajo a juicio de los mandos, en muchísimas unidades se sigue acudiendo a trabajar con normalidad en tareas no esenciales.

–           Donde sea posible, que se articulen mecanismos para realizar los juicios rápidos y otras gestiones judiciales por vidoconferencia o video llamada.

–           Reducir los trámites para la recepción de donaciones de medios de protección por parte de particulares.