APROBADO EL ANTEPROYECTO DE LEY PENAL MILITAR POR EL CONSEJO DE MINISTROS, A PROPUESTA DEL MINISTRO DE DEFENSA

2 de febrero de 2014

La producción normativa requiere, en todos los países modernos, el empeño y el esfuerzo de varios, en ocasiones demasiados, órganos e instituciones, con el único fin de conseguir un producto realista y adecuado a las necesidades presentadas por la sociedad en el campo concreto.

Estos días hemos vivido como eslabones de una larga cadena, como desde el Ministerio de Defensa recababa informe al Consejo de la Guardia Civil como paso previo y sine qua non para la tramitación del nuevo Código Penal Militar.

El Consejo podría haber estado o no de acuerdo con la tramitación, con la continuidad del procedimiento o con los contenidos de la norma a informar. Pero no lo ha estado: su propio Presidente se dio un plazo para que desde las Asociaciones precisaran unos artículos y aportaran unas ideas que chocaban duramente con las actuales cotas de derechos de los guardias civiles.

El Consejo está a la espera de una próxima reunión en la que procesar y presentar cuantas mejoras al texto se consideren.

La norma presenta varias situaciones que suponen un retroceso en los derechos que tras cerca de 170 años han conseguido los guardias civiles.

Alguna de estas situaciones, defendida firmemente por APROGC y apoyada por otras Asociaciones, como la imposibilidad de imposición de penas sustitutorias a las de privación de libertad por condenas de corta duración, ha sido defendida en el seno del Consejo hasta por representantes de la Administración, del Ministerio del Interior… sin embargo, en la presentación del anteproyecto hoy, tras la celebración del Consejo de Ministros, ni se ha mencionado: la adaptación de la vigente norma penal militar a la situación militar y social del siglo XXI en España, tras casi treinta años de vida, supone, para los guardias civiles, un retroceso en sus derechos de más de cincuenta.

 

Rara ocasión ha sido ésta, en la que todas las Asociaciones han echado en cara al sistema el escaso plazo con el que se ha presentado la norma a valorar, despreciando con ello lo más profundo del objeto y del fin del Consejo, el velar por la protección de los derechos de los guardias civiles, cualesquiera sea su condición o categoría.

Rara ocasión es ésta, en la que todas las Asociaciones profesionales han aplaudido a la par la decisión del Presidente.

Rara ocasión va a ser ésta, en la que todos los vocales del Consejo han podido ver como se minusvalora su capacidad de asesoramiento y de luchar por los intereses de los guardias civiles… El Consejo de Ministros del 31 de enero, a propuesta del titular del Departamento de Defensa, ha dado luz verde al anteproyecto de la nueva norma penal militar: esa sobre la que aún falta el contenido del informe que ha de salir del Consejo de la Guardia Civil, con las propuestas que su propio Presidente ha solicitado con la orden de constitución de un grupo de trabajo ad hoc.

La sensación de desprecio hacia la capacidad de los vocales, de los representantes de las Asociaciones profesionales de los guardias civiles, con independencia del contenido mismo de ese asesoramiento o de las tendencias que cada una pretenda imponer al conjunto de la norma a informar, es absoluta.

El menosprecio al trabajo del Consejo de la Guardia Civil es, en sí mismo, un verdadero insulto a la inteligencia de sus componentes, ya sean representantes de las Asociaciones o de la Administración.

La falta de consideración hacia la sensibilidad que desde la Guardia Civil se pueda tener hacia una norma con directa aplicación a sus guardias civiles (en los casos y situaciones que se determinase) es, en sí misma, despreciable.

Situaciones como esta desmerecen de la voluntad y del esfuerzo que los vocales del Consejo de la Guardia Civil están poniendo de manifiesto en sus trabajos y colaboraciones, en pro de la Institución y de sus integrantes. Particularmente de los dos vocales de APROGC presentes en el Consejo, que hasta hoy, y a diferencia de los de otras Asociaciones, han seguido trabajado todos los días en sus respectivos destinos.

2 de febrero de 2014