HECHO INSÓLITO EN ESPAÑA: DINERO DE SUBVENCIONES PARA AYUDAR A NECESITADOS

30 de enero de 2014

Por primera vez en la historia, y a pesar de no haber dinero para el correcto funcionamiento del Cuerpo, la Guardia Civil decidió subvencionar a las asociaciones profesionales. La Asociación Pro Guardia Civil (APROGC) se manifestó en contra, e intentó impedirlo sin éxito; pensamos que en España los partidos políticos, sindicatos y asociaciones profesionales deben funcionar con sus propios ingresos, y que esos millones de euros que “se regalan” deberían emplearse en crear empleo.

Pero nuestra asociación se ha quedado sola. Mientras que algunos no pierden la ocasión para criticar cualquier carencia, ahora no les ha temblado la mano para recoger el dinero y salir corriendo a gastarlo en pancartas, silbatos y alguna que otra comida de sus juntas directivas (comida de trabajo, por supuesto).

Decidimos no gastar un euro de las subvenciones que nos han correspondido, y el montante total ha sido entregado para ayudar a solucionar dos casos graves de necesidad de dos familias de guardias civiles. Hemos vuelto a dar ejemplo en un país donde vivir de las subvenciones se ha convertido en algo habitual y fuera de control.

Que otros tomen ejemplo de cómo actúa APROGC, dónde todos los socios pagan sus cuotas anuales de las que vive la asociación, los miembros de la Junta Directiva trabajan en sus destinos 30 días al mes, no han utilizado horas “de las asociaciones” para esos trabajos, lo hacen en su tiempo libre, no van a utilizar dinero público, de todos los guardias civiles, para financiarse, y un largo etcetera de “hechos diferenciales” de los que sí se benefician esos que infantilmente nos menosprecian. A esos les recordamos que somos la única asociación con representación en el Consejo de la Guardia Civil en dos escalas, algo que ellos intentaron y no consiguieron; lo sentimos, que sigan trabajando. Además somos la única asociación que tiene entre sus socios a guardias civiles de todos los empleos, desde guardia a general, y de todos ellos estamos muy orgullosos.

 

Madrid, 30 de enero de 2014