GUARDIA CIVIL FALLECIDO EN ACTO DE SERVICIO

25 de abril de 2013

Una vez más ha sido un componente de la Agrupación de Tráfico el que ha entregado su vida en acto de servicio. Jesús Alonso Llamas, del Destacamento de Tráfico de Benavente (Zamora). Deja mujer y dos hijas.

Sucedió en la tarde del domingo 21 de abril. Jesús inspeccionaba un camión y otro camión que circulaba por el lugar le atropelló. Su compañero tuvo que saltar para no sufrir la misma desgracia. Las heridas eran muy graves. Ha estado luchando hasta la tarde del lunes, cuando ha entregado su vida.

Nuestro reconocimiento a Jesús, nuestro cariño y apoyo a sus familiares y nuestro abrazo fuerte y deseos de ánimo a sus compañeros, para que cuanto antes puedan superar esta tragedia y sigan desempeñando tan eficazmente la magnífica labor que realizan como mejor homenaje a Jesús, en tantos casos tan incomprendida, y de la que todos somos beneficiarios, sin duda.

Jesús Alonso Llamas es el guardia civil número 324 de los fallecidos en acto de servicio en la Agrupación de Tráfico desde que se creó en agosto de 1959, lo que da idea del peligro de esta especialidad, posiblemente la más conocida por muchos españoles y la que más auxilios presta.

Es necesario reflexionar sobre el fallecimiento de Jesús y, de todos los compañeros que le han precedido.

Es necesario recordar que a Jesús se le ha concedido a título póstumo la Cruz de la Orden del Mérito de la Guardia Civil, en su categoría de Plata. Sin embargo, en APROGC consideramos que es merecedor de la Cruz de la Orden del Mérito de la Guardia Civil, pues en acto de servicio ha resultado muerto sin menoscabo del honor (art. 8.b, de la Orden del Ministerio del Interior que regula la Orden del Mérito de la Guardia Civil). Nuestra Asociación considera que todo guardia civil fallecido CON OCASIÓN  de prestar un servicio tiene que ser condecorado con la Cruz de la Orden del Mérito de la Guardia Civil con distintivo Rojo.

También, es necesario recordar que Jesús deja dos hijas de corta edad. Para ellas reclamamos que si llegado el momento es su deseo, tengan preferencia para ingresar en la Guardia Civil, como mejor reconocimiento del mérito de su padre. Nuestra Asociación considera que si un guardia civil da su vida por servir a la sociedad, esa misma sociedad tiene que devolverle a esa familia el sacrificio del padre o la madre guardia civil mediante ese mismo puesto de trabajo para sus descendientes directos, si así lo quisieran.

Es necesario reclamar para los integrantes de la Agrupación de Tráfico que prestan servicio operativo, que la gratificación por pertenecer a esta especialidad debe ir en consonancia con el riesgo sufrido y por tanto merece una revisión al alza. Las cifras de fallecidos y los innumerables heridos, dan fe de esa peligrosidad. Nuestra Asociación considera que se debe crear un incentivo de peligrosidad para los guardias civiles que corren los mayores peligros por garantizar la paz y la seguridad de los ciudadanos, y en mayor medida a los motoristas de la Agrupación de Tráfico, se les debe reconocer ese plus de riesgo y peligrosidad mediante un complemento acorde con esas circunstancias.

APROGC propondrá estas medidas en el lugar y el momento oportuno.

Descanse en Paz.