APROGC participa en la propuesta de la directiva del Parlamento Europeo y del Consejo relativa a las disposiciones mínimas de seguridad y salud en el trabajo para los agentes de policía, militares, funcionarios de seguridad de prisiones y agentes operativos de aduanas y fronteras, y otras profesiones esenciales para la seguridad y la libertad de los ciudadanos europeos, y a su consideración como profesiones de riesgo, por invitación del PP europeo, junto al resto de asociaciones profesionales de guardias civiles, y sindicatos de Policía.
Para APROGC hoy nos enfrentamos a una paradoja inexplicable que esta Directiva debe corregir.
Proponen una directiva europea para reconocernos como “profesión de riesgo” a diferentes colectivos.
Se fundamenta en el aumento de la criminalidad, el terrorismo y la inestabilidad en las fronteras, que incrementan los riesgos inherentes a estas profesiones.
En España, la protección laboral social no está armonizada ni siquiera dentro del mismo colectivo. Se da la inexplicable circunstancia que cuerpos como la Guardia Civil, no son reconocidos como profesión de riesgo, pese a que en otros países o puntos de España otros cuerpos policiales que realizan las mismas funciones si lo son. El peligro de la labor del Guardia Civil no es único, sino el resultado de sumar los riesgos de todas las competencias que abarca.
La Directiva es una oportunidad histórica para que los guardias civiles tengan:
- Una equiparación real de derechos sociales y económicos.
- El acceso a una jubilación digna sin menoscabo de su jubilación, reconociendo la penosidad de nuestra labor.
- Una protección jurídica y salud mental reforzada para quienes arriesgan su vida por los europeos cada día, y sus familias.
*Y una aplicación efectiva en regímenes como el de Clases Pasivas.
Desde APROGC, No pedimos privilegios; pedimos que Europa reconozca lo que la realidad ya dicta: que la nuestra es una profesión de riesgo.
Cuidar de quienes protegen a Europa es la mejor forma de proteger los valores democráticos del continente.