APROGC APOYA A LOS GUARDIAS CIVILES CONDENADOS Y CONFÍA EN SU INOCENCIA

30 de diciembre de 2010

Conocida la reciente sentencia de la Audiencia Provincial de Guipúzcoa condenando a cuatro guardias civiles, y a falta de un profundo análisis jurídico, la Asociación Pro Guardia Civil (APROGC) quiere expresarles públicamente su apoyo incondicional, y poner de manifiesto la enorme decepción por el castigo a una magnífica actuación policial que supuso la detención del comando de ETA más activo en ese momento. Los guardias civiles condenados son excelentes profesionales como lo atestiguan los hechos en cuyo contexto se produjo la actuación profesional juzgada: la localización y detención de terroristas asesinos en la mañana de un Día de Reyes cuando todo el país disfrutaba de vacaciones.

En defensa de todos los guardias civiles y, en particular de aquellos que dedican su vida a la lucha contra el terrorismo, desde APROGC acatamos la sentencia pero confiamos en que instancias judiciales superiores puedan corregir el fallo y se demuestre su inocencia. Lamentamos el sufrimiento de los guardias civiles que aguantaron la triste situación de verse sentados en un banquillo por prestar un servicio heroico: si hoy la banda terrorista ETA está derrotada y “contra las cuerdas” es en gran medida por la actuación de guardias civiles como los que hoy han sido castigados.

El Tribunal que aquí ha actuado ha dictado una sentencia salomónica. Absuelve a muchos guardias civiles (once de quince) y condena a otros cuatro. Insistimos en que desconocemos en profundidad los términos de la sentencia y mucho más todavía el sumario, pero no nos cabe duda de que es nuestro deber moral estar al lado de nuestros compañeros y de sus familiares que han sufrido la enorme presión física y mediática del entorno de ETA desde hace meses. Socialmente, los guardias civiles ya estaban medio condenados desde hace tiempo pues “jugaban en campo contrario”.

Consideramos que el juicio celebrado a los guardias civiles hoy condenados quizá hubiera tenido otro desarrollo y otro resultado en otras circunstancias. Han sido castigados por un delito que al parecer el propio Jefe de los terroristas (Txeroki) describió como “torturas falsas”. En denuncias por posible existencia de torturas contra guardias civiles que se enjuician en el País Vasco la presión sobre jueces y tribunales y sobre los testigos y peritos es fuerte. Para evitar esas presiones APROGC insta a los poderes públicos a estudiar medidas legislativas para mejorar la protección de testigos y peritos o quizá para modificar las competencias de la Audiencia Nacional y que asuma el enjuiciamiento de casos directa o indirectamente relacionados con el terrorismo, el narcotráfico o cualquier otra forma de criminalidad organizada que cuentan con sistemas de acusación o defensa jurídica y cobertura mediática propios. En esa línea, el enjuiciamiento objeto de este caso, como el de una actuación aparentemente desafortunada de la Guardia Civil en relación con un narcotraficante de Cambados o de un traficante de seres humanos de Algeciras, habría recaído en un juzgado distante del lugar donde tiene su base y apoyo social una banda de delincuencia organizada.

La Asociación Pro Guardia Civil (APROGC) quiere trasladar todo su apoyo, cariño y proximidad a los guardias civiles que han sufrido este mal trago y se enfrentan a graves consecuencias personales y profesionales por haber prestado un servicio sin llevarse nada a cambio ni obtener beneficio personal alguno. No cabe duda de que determinadas actuaciones en que el guardia civil actúa bajo una gran presión psicológica o ambiental (riesgo de la vida, peligrosidad potencial o real, etc.) toma decisiones difíciles para resolver situaciones que no son comparables a las situaciones, incluso las más complejas, que el ciudadano medio resuelve en su vida cotidiana. Y así, se producen situaciones que luego resulta muy difícil enjuiciar y esclarecer por la complejidad de los factores que intervienen en ellos.

Con independencia de la calificación jurídica de los hechos, APROGC valora que en caso de que adquiriera firmeza la sentencia condenatoria, se habrían producido nuevas bajas de la Guardia Civil en la lucha contra el terrorismo y la criminalidad en general. Esta vez, sin llegar a causar la muerte y destrucción a la que tan acostumbrados nos tienen los asesinos, pero el resultado no deja de ser que se puede privar a la sociedad de profesionales comprometidos a su servicio.

Por último, la Asociación quiere mostrar su apoyo y reconocimiento a todos aquellos que sirven a España en la lucha contra el terrorismo desde cualquier instancia policial, judicial, mediática o política.