CELEBRACIÓN DE LA FESTIVIDAD DE NUESTRA PATRONA

5 de octubre de 2012

Este año, se cumple el Centenario de la proclamación de la Virgen del Pilar como Patrona de la Guardia Civil.

Con este mismo motivo, los actos centrales de la celebración de esta festividad se van a celebrar en Zaragoza y se impondrá a la imagen la Gran Cruz de la Orden del Mérito de la Guardia Civil, la máxima condecoración de la Orden que se contempla en este momento.

Con independencia del carácter religioso que supone la Virgen del Pilar, no hay que obviar la vinculación que la Virgen tiene con la Guardia Civil y la especial significación para la inmensa mayoría de guardia civiles, creyentes o no.

Ya hay quien pretende significarse en los actos de celebración de nuestra Patrona pero no para realzar los actos, sino para reventarlos, para lo que no dudarán en parapetarse en sus propios familiares, como ya han hecho en muchas ocasiones, o en los voceros de un sindicato policial que les sirve de guía espiritual para intentar acabar con las tradiciones de la Guardia Civil, con sus valores, con su naturaleza militar, con lo que la Virgen del Pilar supone para su historia y su cultura, en fin, para acabar con la Guardia Civil, la institución policial española mejor valorada.

No hemos visto a estos voceros intentando reventar la celebración del Patrón del Cuerpo Nacional de Policía que también se ha celebrado estos días; apenas una veintena se juntaron a la entrada del recinto donde se realizó el acto para armar escándalo. Ni hemos visto a guardias civiles a su lado.

La justificación es la de siempre: la defensa de derechos, la utilización de servicios, la situación económica… Que tendrá que ver una cosa con la otra. Y los servicios también se distraen y requiere un gasto extra cuando ellos convocan manifestaciones. O esos están permitidos.

No es necesario vilipendiar la conciencia de la gran mayoría de guardias civiles, muchos más de los que ellos dicen representar, la memoria histórica de la Guardia Civil, sus valores, el sentimiento religioso de la propia Virgen.

Lo más sorprendente es que haya guardias civiles que persigan estos fines. Desde luego a nosotros nos tendrán enfrente.

Exigimos el máximo respeto para la celebración de este Acto, que estamos seguro que para muchos guardias civiles estará cargado de hondos sentimientos de orgullo, emoción y recuerdo para tantos compañeros que ya no lo pueden estar presentes.

Pedimos también el apoyo para que los actos conmemorativos de la Festividad de nuestra Patrona que se celebren en todas las Unidades tengan el realce que corresponde y la repulsa pública de quien pretenda ultrajarlos.