ES HORA DE ELEGIR LA GUARDIA CIVIL QUE QUEREMOS

11 de octubre de 2012

“Sus estridentes ladridos sólo son señal de que cabalgamos” (Goethe)

La Asociación Pro Guardia Civil (APROGC) es una asociación de muy reciente creación (dos años de existencia), con un número cada vez mayor de socios (aunque todavía somos pocos), sin ningún tipo de apoyo externo, y que vive solo de las cuotas de sus miembros. Los componentes de la Junta Directiva trabajan todos los días como guardias civiles (la gran mayoría en unidades operativas), no están “liberados” ni tampoco de “baja psicológica”, y atienden también a sus familias cuando pueden. La APROGC ha defendido desde el primer día, y lo sigue haciendo, los intereses personales y  profesionales de los guardias civiles, en la medida de sus posibilidades, pero siempre de manera alta y clara. Y también defiende los intereses de la Guardia Civil porque es la “empresa” que elegimos y porque pensamos que así también se defienden los intereses de los guardias civiles. Y la APROGC  cuando habla solo representa a los socios que la componen, y solo a ellos se debe.

Nos hemos hecho eco de un acto de protesta insultante acaecido en Zaragoza protagonizado por varios sindicatos policiales y AUGC; solo hemos sido notarios de la realidad, y hemos criticado que funcionarios públicos sabotearan mediante silbatos y bocinas la imposición de condecoraciones a guardias civiles y la entonación del himno nacional, independientemente de lo que pretendieran, que solo ellos lo saben. Los autores de los hechos primero lo negaron, luego dieron excusas vagas, también le echaron la culpa a una charanga que pasaba por allí y al final resulta que era contra los que oprimen a los funcionarios, pero eso ocurrió en los momentos solemnes que nosotros  denunciamos. Nos consta que los máximos representantes de esos colectivos saben que los hechos fueron como APROGC les reprocha, y pedir perdón hubiera sido lo más honesto, hasta se lo  hubiéramos perdonado. Pero no, han optado por defenderse insultado, atacando y apuntando hacía al mensajero, amenazando con denuncias en los tribunales que por supuesto se quedarán en eso. Nos anima a seguir trabajando como lo estamos haciendo el hecho de que una coalición con decenas de miles de afiliados, millones de euros de presupuesto, años y años de experiencia, e importantes apoyos en todos los sectores se tenga que “defender” de una humilde y recién creada asociación de guardias civiles.

APROGC no va a entrar en discusiones estériles porque correríamos el riesgo de que nos acabaran confundiendo con ellos. No se trata de ver quién es más bueno o más malo, aquí lo que se discute son dos modelos distintos de guardias civiles y Guardia Civil. Nuestra Asociación trabaja todos los días para que los guardias civiles reciban un trato justo y acorde con el trabajo que desarrollan, que reciban una buena formación profesional y que concilien su dura actividad profesional con su vida personal, y eso dentro de una Guardia Civil moderna que mantenga sus señas de identidad y que avance el mismo ritmo que la sociedad a la que sirve. Conseguir todo esto no es fácil y menos en tiempos tan duros como los actuales, pero lo intentamos. Y creemos en la Guardia Civil, preservando lo que vimos en nuestros padres y aprendimos de críos en el cuartel, pero asimilando las demandas de la sociedad actual. Queremos a la Guardia Civil y queremos seguir siendo guardias civiles, aunque reconozcamos y digamos que no todo funciona bien, y que no nos pagan lo que nos merecemos.

Hay otros, que se denominan “trabajadores de la Guardia Civil” que están en el Cuerpo como podían estar en cualquier otro lugar, y que luchan por estar en otro sitio. Pretenden que la Guardia Civil desaparezca absorbida por el Cuerpo Nacional de Policía, y por eso ahora van de la mano. Y por eso nos atacan y descalifican; algo estamos haciendo bien cuando el matrimonio de conveniencia, la coalición AUGCSUP, nos critica y nos insulta, a la Asociación y a sus miembros representativos de manera individual.

Los guardias civiles deberán elegir. Y ya que en el Cuerpo todos nos conocemos (más allá de insultos personales, se sabe perfectamente como somos todos y cada uno de nosotros), la elección se hace más fácil: quiénes son y qué dice APROGC, y quiénes son y qué pretende la coalición AUGC-SUP. Y después a elegir en dónde está cada uno, que guardia civil lleva cada uno dentro, y qué futuro quiere cada cual.