“Creemos o no creemos en la Justicia”

23 de noviembre de 2011

La Asociación Pro Guardia Civil (APROGC) se manifiesta hoy aquí para mostrar su indignación ante algunas opiniones vertidas públicamente sobre la sentencia del Tribunal Supremo que absolvía a cuatro guardias civiles de un falso delito de torturas; la defensa de los intereses y buen nombre de los guardias civiles y la Guardia Civil nos obliga a ello.

El periodista José Yoldi, en el diario El País de ayer, opinaba que sí hubo torturas por parte de los guardias civiles y descalificaba la sentencia del Tribunal Supremo. Es su derecho, el de opinar, pero cuando se basa en intenciones, olvidos, historias sin nombre, errores de principiante, y además ejerce de periodista en ese medio se puede convertir en absoluta falta de profesionalidad. Suponemos que no tiene pruebas de lo que dice porque entonces las debería haber aportado a la causa en su momento.

Se equivoca el periodista cuando dice que los etarras no se defendieron, ni denunciaron torturas en la Audiencia Nacional que les condenó a más de mil años por el atentado de Barajas; error, sí lo hicieron, su abogada (la que ejerce su defensa en la vista oral) denunció que todo lo manifestado fue bajo torturas. Pero renunciaron a última hora a presentar pruebas de ello (los forenses de Guipúzcoa entre otros), y lo hicieron para mantener sus bazas intactas y ganar esa batalla en San Sebastián; luego con esa sentencia sería posible revertir lo juzgado en la Audiencia Nacional. No acierta tampoco el Sr. Yoldi al decir que la detención de Portu y Sarasola (6 de enero de 2008) fue la primera detención en España tras el vil asesinato de dos guardias civiles en Capbretón (1 de diciembre de 2007) insinuando la venganza de los guardias civiles; otro error, el 6 de diciembre de 2007 fue detenido en Vizcaya el terrorista Gorka Lupiañez, iba armado, y se le detuvo en idénticas circunstancias. No seguimos enumerando inexactitudes del Sr. Yoldi para no dañar su credibilidad profesional, no es esa nuestra intención. Recordamos al Sr. Yoldi que Sarasola reconoció que trató de huir y se resistió a la detención; y que el jefe de ETA de alias Txeroki escribió en documentos internos de la banda que las torturas eran falsas. Ambos datos los “olvida” este periodista.

La malintencionada fotografía que utiliza en su artículo para reforzar su despreciable opinión fue hecha por los forenses de San Sebastián, pero misteriosa y delictivamente apareció en poder de un jefe de ETA al ser detenido en Francia, cuando casi muy pocos tenían acceso a ella. Ni el Juzgado de San Sebastián investigó el hecho aunque así lo solicitara la justicia francesa, ni los forenses guipuzcoanos (paisanos del Sr. Yoldi) aportaron explicación alguna. Ya que el periodista dispone también de ella, y la utiliza sin rubor, podría investigar periodísticamente la ruta seguida por la fotografía hasta llegar a ETA. La Justicia, la sociedad y esta Asociación se lo agradecerían.

La Asociación Pro Guardia Civil (APROGC) siempre creyó en la inocencia de nuestros compañeros, y ante la sentencia condenatoria de San Sebastián mostró una actitud de respeto y confianza en la Justicia, hasta sus últimas instancias. Ayer el Sr. Yoldi demostró que no cree al Tribunal Supremo, dedica expresiones como “pirueta a la lógica y al sentido común”, “impresionantes razonamientos lógicos” (en tono irónico y peyorativo), y que la “versión” del Supremo es como si “las costillas fueran a las porras” calificándola de “delirio”. Solo podemos desde aquí rechazar sus opiniones por despreciables para los guardias civiles.

Todavía más indignantes nos parecen las opiniones de Sánchez Fornet, responsable sindical del SUP, y también miembro del Cuerpo Nacional de Policía; en twitter califica el artículo antes citado de “magistral” y dice que “es correcto” lo que expone el Sr. Yoldi. Pues no “compañero”, no está hecho con maestría y es incorrecto en el fondo y en la forma. La Asociación Pro Guardia Civil (APROGC) no entiende por qué este señor querría que guardias civiles inocentes, así lo dice la Justicia que él debería acatar, fueran condenados por torturas; ni tampoco en qué se basa para afirmar que la sentencia del Tribunal Supremo es errónea y delirante, puesto que apoya el artículo de opinión. Debería explicarlo.

La Asociación Pro Guardia Civil (APROGC) insta a los ciudadanos que creen en la Justicia y el Estado de Derecho a que muestren su apoyo a los guardias civiles inocentes.