DE PARTE DE LA VERDAD Y CON LOS GUARDIAS CIVILES

8 de marzo de 2011

Con todos. Para todos. Con este lema la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil celebró los cincuenta años de servicio y dedicación a la seguridad vial desde su creación. La conmemoración del quincuagésimo  aniversario propició que durante el año 2009 los medios de comunicación de todos los rincones de España destacasen la gran labor realizada desde el año 1959 por todos los que decidieron ser guardias civiles de Tráfico.

Comienza a resultar molesto y cotidiano para muchos de los que fueron guardias civiles y de los que ahora lo somos recibir noticias a través de los medios de comunicación que nada tienen que ver con cómo desarrollamos nuestro servicio diario y que presentan a la sociedad una visión distorsionada de nuestra realidad. Cuál es nuestra sorpresa cada vez que otra asociación profesional “denuncia” en la prensa supuestos casos de presión por parte de los mandos de las unidades de Tráfico para que los agentes aumenten las denuncias de tráfico con fines “recaudatorios”. La verdad es que cuesta comprender a qué motivos obedecen estas acciones que solo empañan la importancia de una dura labor de por si y minan la moral de quienes creen que debe exigirse el cumplimiento de la Ley.

Por respeto y convicción ética, APROGC no desea entrar en una dinámica de replicas a los comunicados de otras asociaciones profesionales, pero… ¿cómo evitarlo cuando se deforma de tal modo la imagen que se da de la Guardia Civil? Es tal el cúmulo de falsedades que sobre el tema de las “supuestas presiones” se han vertido a través de  los medios de comunicación, y especialmente en Galicia, que no podemos mirar para otro lado y hacer como si nada pasase. Se está confundiendo la realidad con demagogia. A quienes creemos que el honor sigue teniendo su importancia y no debe perderse, nos obliga a clarificar ante la opinión pública cuál es la postura y la opinión de esta asociación sobre el tema que denuncian sistemáticamente.

Consultados nuestros asociados en las Unidades de Tráfico de Galicia -y no son pocos- han negado tajantemente haber recibido presiones. Y en el resto de las unidades de la Guardia Civil la situación es igual: no se presiona a los agentes “con la intención de que pongan más denuncias con fines recaudatorios”. Es más, nos aseguran que conocen la Ley y sus obligaciones como profesionales. Además… los guardias civiles no se dejan “presionar” por nadie para que hagan algo que la Ley no prevé ni para que dejen de hacer aquello a lo que la Ley les obliga. Si algún mando les exige que cumplan la Ley, eso no se puede llamar “presionar”. Por tanto, si realmente se hubiese producido alguna presión y algún mando se hubiera excedido en el legítimo ejercicio del mando y exigencia de resultados y productividad a sus subordinados, lo que tendría que hacer quien así se sintiera debería ser emitir el correspondiente parte disciplinario o denunciar el caso concreto en el juzgado. Lo que es realmente cansino es que se esté creando y alimentando una neblina de sospechas y acusaciones genéricas e infundadas a través de notas de prensa y declaraciones públicas. Por favor… compañeros… ¡concreten, objetiven! ¿En qué consiste eso de que Galicia se ha convertido en un “Estado policial” y quien o quienes son los promotores de esta situación?

APROGC anima a los representantes de las asociaciones que denuncian esas supuestas presiones a que cesen en la vía mantenida porque solo crea confusión a los ciudadanos trasmitiendo una situación irreal y contribuyendo a crear una imagen de desorganización muy negativa para la Institución. La frivolidad de sus comunicados, la ignorancia o desprecio de las buenas formas, son pautas de conducta que rechazamos frontalmente.