Una nueva afrenta al honor de los GUARDIAS CIVILES aprobada en el Parlamento Foral de Navarra

17 de abril de 2019

El pasado día 15 de abril la Asociación Pro Guardia Civil (APROGC) emitió una nota criticando la inactividad de nuestros responsables políticos ante los insultos vertidos por el parlamentario de EH-Bildu Julen Arzuaga, anunciando además que APROGC presentará una querella por un presunto delito de odio.

Pues bien, apenas 24 horas después comprobamos con asombro que en el Boletín Oficial del Estado (BOE) del 16 de abril de 2019, se ha publicado la Ley 16/2019, de 26 de marzo, de reconocimiento y reparación de las víctimas por actos de motivación política provocados por grupos de extrema derecha o funcionarios públicos, aprobada con los votos a favor de Geroa Bai, Eh Bildu, Podemos, Izquierda-Ezkerra (I-E), con la abstención del Partido Socialista de Navarra (PSN) y con los votos en contra de Unión del Pueblo Navarro (UPN) y Partido Popular (PP).

Esta ley navarra, homóloga a la que se quiere aprobar en el País Vasco, pretende reconocer la condición de víctima de supuestos abusos policiales a miles de personas, sin que dichos hechos hayan sido acreditados judicialmente, sustrayendo a la acción de la justicia la investigación de ilícitos penales. Esto desde nuestro punto de vista vulnera claramente los derechos a la presunción de inocencia y a la tutela judicial efectiva reconocidos en nuestra carta magna.

La aprobación de esta Ley conllevará la asignación de suculentas indemnizaciones a miles de personas, muchas de las cuales han estado directa o indirectamente vinculados con las actividades de la organización terrorista ETA. Y lo que es más grave, pretende reescribir la historia del terrorismo desde un prisma que justifique la existencia de ETA, llevando este relato incluso a las aulas del País Vasco y Navarra.

Si bien los guardias civiles no podíamos esperar otra cosa de aquellos que aún hoy en 2019 siguen sin condenar la violencia, o de aquellos que siempre han estado más próximos de los terroristas que de sus víctimas, o de aquellos que se sienten en una herriko taberna como en su casa, no salimos de nuestro asombro viendo como otros no solo no recurren esta aberración moral y jurídica, sino que han permitido su aprobación.

Durante muchos años, los guardias civiles hemos sufrido el desprecio de unos y el silencio de otros. Y es que hay silencios tan atronadores que los guaridas civiles jamás podremos olvidar.

Por todo ello, APROGC seguirá participando en toda iniciativa dirigida a dar publicidad a esta traición a las fuerzas y cuerpos de seguridad y a evitar la entrada en vigor de la citada norma.

Madrid, a 17 de abril de 2019