USURPACIÓN DE IDENTIDAD DE LA GUARDIA CIVIL

16 de mayo de 2011

El día 16 de mayo de 2011, en Cádiz, una nota de prensa se ha hecho eco de varias noticias relacionadas con el empleo de la marca Guardia Civil para la consecución de contratos privados con el objetivo de publicitar locales o empresas. El modus operandi consiste en promover una casilla de publicidad en publicaciones escritas, dependientes de ciertas asociaciones profesionales de guardias civiles, pero que NO SON “LA GUARDIA CIVIL”, todo ello previo pago de una cantidad económica. Además de haberse cometido el ilícito penal de usurpación de identidad, según la propia noticia parece que en caso de ser negativa la respuesta por parte del contratante que debiera publicitar sus servicios éste estaría siendo coaccionado de diversas formas.
Por tanto, no sólo estaríamos en presencia de dos tipos delictivos del vigente Código penal, sino que además se mancha el nombre de la Guardia Civil para el desarrollo de actividades privadas que en ese caso son ilícitas y utilizando como excusa las asociaciones profesionales.
Las asociaciones profesionales de la Guardia Civil tienen estatutos propios en los que se contempla cuáles son sus fuentes de financiación y las actividades que pretenden desarrollar. Desde luego, en los de ninguna de ellas se contempla el empleo del nombre de la Guardia Civil como intermediario para la consecución de objetivos particulares de cada una de las asociaciones.
Caso bien distinto es que la Guardia Civil como institución desarrolle determinados procesos contractuales con terceros derivándose en beneficios para los componentes de la institución en los que la persona jurídica contratante sí es “la Guardia Civil” y donde son todos los guardias civiles los beneficiados, no por el hecho de pertenecer a una u otra asociación sino simplemente por ser guardias civiles sin distinción de empleo ni escala. Para ello se tiene un procedimiento específico centralizado en la Dirección General de la Guardia Civil, donde hay una serie de elementos de control para evitar situaciones como la expuesta en la noticia difundida.
Es conveniente dejar claro que las personas que han sido objeto de las mencionadas ofertas pueden y deben denunciar el caso y facilitar así su investigación, evitando así cualquier tipo de suspicacia y doble lectura por parte de los ciudadanos a los cuales la Guardia Civil les presta servicio.
Por último, APROGC quiere dejar constancia del buen criterio de los componentes de la Guardia Civil de Cádiz, que han dado las oportunas explicaciones para dejar bien claras cuáles son las diferencias entre la Guardia Civil y las asociaciones profesionales de guardias civiles.