CARMENA Y ETA

9 de febrero de 2016

La Alcaldesa de Madrid, intentando dar explicaciones sobre el asunto de los títeres en un barrio de la capital, citó la siguiente expresión: “…un determinado movimiento político como es ETA…”. Y se quedó tan tranquila.

La Asociación Pro Guardia Civil (APROGC) no va a entrar en el asunto de fondo que le llevó a la Alcaldesa a comparecer ante los medios de comunicación, la Justicia está actuando. Pero sí estamos en la obligación de exigir, a quien ostenta la representación de millones de ciudadanos, que no hable igual que los terroristas. Equipar “movimiento político” y “ETA” es tanto como reconocer que tenían razones legítimas para matar, que el terrorismo es un instrumento político más, y que por lo tanto defendían algo noble aunque para ello asesinaran cruelmente.

Vamos a recordar a la Alcaldesa quién es ETA: durante más de 50 años practicó el terrorismo en España, 17 años contra Franco y 33 contra la Democracia y la Constitución; asesinó casi a mil personas, incluidos más de 200 guardias civiles y una decena de hijos de nuestros compañeros; asesinó a jueces (Juez Lidón en Bilbao) y fiscales (Fiscal Tagle en Madrid); y mientras todo esto ocurría la misma ETA lo justificaba diciendo que era un “movimiento político”, lo mismo que dice ahora la Sra. Carmena. Nos sorprende que hable usted con el mismo lenguaje que los terroristas, usted que ha sido Juez y por lo tanto obligada a respetar las leyes que esos mismos terroristas siempre despreciaron; está usted dialécticamente, no sabemos si también ética y moralmente, más próxima de los terroristas que de los demócratas y las víctimas que de los guardias civiles que hemos sido el colectivo más golpeado por los que hoy califica de “movimiento político”.

La memoria de las víctimas merecen un respeto que es continuamente boicoteado y sin embargo, hacia los asesinos, hay una cierta comprensión. La Asociación Pro Guardia Civil (APROGC) le pide una rectificación pública; nadie con su pasado y su presente puede justificar a una banda terrorista, reconocida como tal por la justicia y la Comunidad Internacional. Estas palabras son un insulto, una falacia y no puede exculparse ni en la libertad de expresión, ni en un desliz o en un descuido de quien ostenta un cargo tan importante como el de representar a la capital de España.

9 de febrero de 2016